Deconstrucción

A veces quisiera hacer todo tipo de chistes sobre mí y sobre cómo siempre termino sintiéndome así, simplemente vacía. Siento que llevo muchos años rota, intentando con pedazos de otras almas pegarme. A toda costa. Incluso mi felicidad. No sé ni siquiera qué me hace feliz en estos momentos. Digo, hay momentos donde inevitablemente siento el corazón hinchado y luego cuando esos "momentos" se desinflan, quedo nuevamente donde estaba antes. Y no es la primera vez que lo veo, no es la primera vez que analizo y siempre añoro estar en otra realidad donde sea más divertida, más amada, más feliz...

Sabes, como si tuviera la certeza que efectivamente en otro mundo paralelo de los muchos donde habitamos tengo la vida que quiero ahora, cuando ni siquiera he sanado nada de lo que debería sanar. A sabiendas que el proceso de sanación no es lineal tampoco he intentado hacerlo, simplemente me siento cansada de la vida. Todo este tiempo que llevo de vida, siempre me he recordado como una especie de "rarita" que no se halla en ningún lado. Desde que tengo uso de memoria y desde que sé que puedo escribir siento ese vacío en mi existencia y que cuando estoy sola completamente puedo ver con más claridad que nunca se ha ido. 

Será que no soy capaz de llenar mi propio vacío y sentirme plena con mi propia existencia? Si no lo puedo hacer yo misma, entonces quién lo hará? Tú sabes que no vendrá nadie. Nunca sucederá así. Y aunque para mi escribir es una terapia como ahora, a veces me siento tan atascada que pueden pasar días, meses, y hasta años donde el ejercicio de escribir desaparece por completo de mi vida, como si no fuera algo que me definiera o como algo que eventualmente me hace caer más hondo.

Mi estilo es algo enredado porque la mayor parte del tiempo comienzo escribiendo en tercera persona y luego acabo teniendo un solo, completamente de mí para mí. Porque soy la que más duro me critica y la que menos se comprende. A veces olvido que cuando soy tan dura conmigo, estoy siéndolo también con Margarita, la niña. La que inocentemente no entiende por qué duelen tantas cosas, porque siempre está triste en su corazón y por qué su yo adulta no puede perdonarse muchas veces. Ver adentro es una de las cosas más feas y por eso nadie lo hace o pocos realmente se han adentrado a esa tarea que es aterradora. Porque no hay nadie más excepto tú.

Será que simplemente soy un humano roto? 






 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Donde estoy?

Go home

A ti que no me lees