¿A quién engaño? A mi misma.
No se puede predecir qué es lo que sucedería después de tomar una decisión importante, y si, hablo en pasado porque aquí me tienen buscando motivos para justificar los errores que he cometido.. ahora que hablo de los errores me acorde de un viejo dicho "Tomé un litro de ilusiones y vomité realidades" Cuan cierto es, pero lo mas chistoso y contradictorio es que esas ilusiones fueron creadas por mi mente, delirante por un futuro brillante, prometedor y obligado a cumplir sueños enormes.
Mi historia es breve, pero un poco deprimente pues me ilusioné e intenté crear algo que no existió para satisfacer necesidades propias, desde un comienzo fue una mujer sumamente egoísta, bastante calculadora y visionaria de las oportunidades que se me presentaban, pero después de recorrer cierto camino, al menos puedo decir que un poco mas de la mitad, me di cuenta que no puedes forzar a que algo sea tuyo y mucho menos usar los medios que la vida te ofrece solo para satisfacer los deseos personales, olvidando que también estas tratando con personas, con sentimientos e ilusiones; escogí el camino mas largo, difícil y menos certero porque entonces creí que las sabia todas.
Que triste ignorancia cuando creemos que tenemos una situación controlada, cuando nos creemos dueños del mundo por simplemente estar jóvenes y sentirnos independientes, me puedo reír
No todo es malo, me quedó una lista enorme de lecciones de lo que se debe hacer y no hacer luego de tomar una decisión, puedo enumerarlas pero las dejaré para otra entrada, aquí se trata básicamente de vomitar lo que me cayó mal, por culpa de mi misma terquedad, que evidentemente no me llevó a ningún lado; y aquí me tienen, pintando paredes, sacudiendo el polvo y re modelando para volver a empezar y sentirme en mi camino de gloria, un camino donde solo yo seré la única que decide y como siempre seré responsable de mis decisiones y ni mas ni menos lidiar con el karma que cualquier paso en el camino regala.
Mi historia es breve, pero un poco deprimente pues me ilusioné e intenté crear algo que no existió para satisfacer necesidades propias, desde un comienzo fue una mujer sumamente egoísta, bastante calculadora y visionaria de las oportunidades que se me presentaban, pero después de recorrer cierto camino, al menos puedo decir que un poco mas de la mitad, me di cuenta que no puedes forzar a que algo sea tuyo y mucho menos usar los medios que la vida te ofrece solo para satisfacer los deseos personales, olvidando que también estas tratando con personas, con sentimientos e ilusiones; escogí el camino mas largo, difícil y menos certero porque entonces creí que las sabia todas.
Que triste ignorancia cuando creemos que tenemos una situación controlada, cuando nos creemos dueños del mundo por simplemente estar jóvenes y sentirnos independientes, me puedo reír
con cierto aire de rabia, pensando que pude ser consiente y quererme un poco mas; no es mas, de eso se trato siempre.... No me quise, pues puse mis sueños e ilusiones por encima de mi misma, llegue a un punto en el que no pude reconocerme, mi esencia se fue, la perdí en el camino y no me di cuenta donde.
No todo es malo, me quedó una lista enorme de lecciones de lo que se debe hacer y no hacer luego de tomar una decisión, puedo enumerarlas pero las dejaré para otra entrada, aquí se trata básicamente de vomitar lo que me cayó mal, por culpa de mi misma terquedad, que evidentemente no me llevó a ningún lado; y aquí me tienen, pintando paredes, sacudiendo el polvo y re modelando para volver a empezar y sentirme en mi camino de gloria, un camino donde solo yo seré la única que decide y como siempre seré responsable de mis decisiones y ni mas ni menos lidiar con el karma que cualquier paso en el camino regala.
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